La articulación de la rodilla es la estructura anatómica que mayor carga y estrés rotacional soporta durante la práctica deportiva y la vida cotidiana. La cirugía artroscópica de rodilla representa el estándar de excelencia para el diagnóstico intraoperatorio y la resolución de afecciones ligamentarias y meniscales.
A través de dos pequeñas incisiones de menos de 5 milímetros denominadas portales artroscópicos, introducimos una microcámara óptica conectada a una torre Stryker 4K que magnifica la visión de la cavidad articular, permitiendo visualizar los ligamentos cruzados, las superficies condrales y ambos meniscos con fidelidad milimétrica.
Cuando se produce la rotura del LCA, la rodilla pierde su estabilidad anteroposterior y rotacional. Realizamos la plástica ligamentaria empleando injertos autólogos (tendón rotuliano hueso-tendón-hueso o tendones de semitendinoso y recto interno) con fijación anatómica mediante tornillos biocompuestos reabsorbibles o botones corticales de titanio.
Nuestra filosofía quirúrgica prioriza siempre la conservación del menisco. En lugar de resecarlo completamente, aplicamos técnicas avanzadas de sutura meniscal (sistemas todo-adentro o adentro-afuera) que favorecen la cicatrización del tejido fibrocartilaginoso, protegiendo a la rodilla del desgaste articular futuro.
Evaluamos tu caso con minuciosidad clínica y revisión detallada de resonancias magnéticas para brindarte un diagnóstico claro.
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